El T.S. considera que Bankia no se aseguró de que el Swap ofertado fuera adecuado al perfil del inversor del cliente

El T.S. considera que Bankia no se aseguró de que el Swap ofertado fuera adecuado al perfil del inversor del cliente

El Tribunal Supremo establece que la entidad financiera no examinó los conocimientos financieros de su cliente, ni tampoco analizó si los productos ofertados eran adecuados a su perfil inversor

El Tribunal Supremo, en Sentencia nº 446/2018 de 12 de julio, se ha pronunciado sobre la anulabilidad por error vicio en el consentimiento de un contrato de swap entre un cliente y Bankia. El cliente presentó demanda en la que, además de la acción principal de error vicio en el consentimiento, se solicitada con carácter subsidiario la declaración del derecho del demandante a la cancelación anticipada del contrato sin coste alguno declarándose la no incorporación al contrato de las cláusulas cuarta y sexta sobre cancelación anticipada y coste de la misma y, como segunda acción subsidiaria, se pedía la devolución de las cantidades satisfechas durante el primer año de vigencia por falta de causa. En primera instancia, se estimó la acción subsidiaria de cancelación anticipada con un coste inferior al que era reclamado por la entidad financiera. La Sentencia de Segunda Instancia estimó parcialmente el Recurso de apelación presentado por los clientes y acordó la cancelación anticipada sin coste.

Sobre la información precontractual suministrada por Bankia al cliente, establece el Tribunal Supremo: “(…) si partimos de los propios hechos acreditados en la instancia, no puede apreciarse que la entidad financiera cumpliera los deberes de información que hemos visto que establecía la legislación aplicable en la fecha de celebración de los contratos litigiosos; y desde ese punto de vista, la sentencia recurrida se opone a la jurisprudencia de esta sala, en los términos expuestos. Además, no repara en que era preceptiva una información precontractual completa y adecuada, con suficiente antelación a la firma de los documentos, y que la entidad no se había asegurado de que los clientes tuvieran conocimientos financieros, ni de que los productos ofertados fueran adecuados a su perfil inversor. Por lo que no puede compartirse que la información ofrecida fuera suficiente, ni que se adecuara mínimamente a las exigencias legales.”

Por otra parte, sobre el coste de cancelación anticipada la Sala apunta que: “Lo determinante no es tanto que aparezca formalmente cumplido el trámite de la información, sino las condiciones en que materialmente se cumple el mismo. Los deberes de información que competen a la entidad financiera, concretados en las normas antes transcritas, no quedan satisfechos por una mera ilustración sobre lo obvio, esto es, que como se establece como límite a la aplicación del tipo fijo un referencial variable, el resultado puede ser positivo o negativo para el cliente según la fluctuación de ese tipo referencial. No se trata de que el banco pudiera adivinar la evolución futura de los tipos de interés, sino de que ofreciera al cliente una información completa, suficiente y comprensible de las posibles consecuencias de la fluctuación al alza o a la baja de los tipos de interés y de los elevados costes de la cancelación anticipada.”

Por último, la Sentencia declara que la relación existente entre las partes fue de asesoramiento financiero: “La entidad recurrida prestó al cliente un servicio de asesoramiento financiero, lo que le obligaba al estricto cumplimiento de los deberes de información ya referidos; cuya omisión no comporta necesariamente la existencia del error vicio, pero puede incidir en la apreciación del mismo, en tanto que la información -que necesariamente ha de incluir orientaciones y advertencias sobre los riesgos asociados a los instrumentos financieros- es imprescindible para que el cliente minorista pueda prestar válidamente su consentimiento, bien entendido que lo que vicia el consentimiento por error es la falta del conocimiento del producto y de sus riesgos asociados, pero no, por sí solo, el incumplimiento del deber de información. A su vez, el deber de información que pesa sobre la entidad financiera incide directamente en la concurrencia del requisito de excusabilidad del error, pues si el cliente estaba necesitado de esa información y la entidad financiera estaba obligada a suministrársela de forma comprensible y adecuada, entonces el conocimiento equivocado sobre los concretos riesgos asociados al producto financiero complejo contratado en que consiste el error le es excusable al cliente.”

Sacristán&Rivas Abogados recomienda, como consecuencia de la jurisprudencia reciente sobre swaps y el déficit informativo sobre el coste cancelación anticipada, revisar las contrataciones efectuadas en la materia y acudir, cuanto antes, a expertos cualificados, para realizar un estudio exhaustivo y pormenorizado del caso concreto, estando este Despacho a su disposición a tales efectos.

Sacristán&Rivas Abogados