Contrato de distribución: El T.S. establece la necesidad de aportar las remuneraciones percibidas como base del cálculo de la indemnización solicitada

Contrato de distribución: El T.S. establece la necesidad de aportar las remuneraciones percibidas como base del cálculo de la indemnización solicitada

El Tribunal Supremo establece la aplicación analógica del art. 28 LCA en relación con la necesidad de aportar las remuneraciones percibidas como base del cálculo de la indemnización solicitada como consecuencia de la resolución de un contrato de distribución

El Alto Tribunal se ha pronunciado recientemente en Sentencia nº712/2018 de 19 de diciembre, sobre la necesidad de aportar las remuneraciones percibidas como base del cálculo de la indemnización solicitada por la resolución de un contrato de distribución. Una entidad fabricante de una marca de cerveza presentó contra una empresa distribuidora una demanda en la que solicitó la resolución de los contratos suscritos con la distribuidora y su condena al pago de 44.748,67 € derivados de la liquidación de su relación negocial. La demandada formuló demanda reconvencional en la que, entre otros extremos, solicitó la condena de la demandante al pago de 80.179,80 € en concepto de indemnización por clientela con base en el art. 28 Ley de Contrato de Agencia (en adelante, LCA). La sentencia de Primera Instancia estimó en parte tanto la demanda como la demanda reconvencional. En este sentido, tras declarar resueltos tanto el contrato de colaboración suscrito por las partes, como los contratos de financiación comercial, condenó a la entidad distribuidora al pago a el fabricante de cerveza de los importes pendientes por los préstamos recibidos y no amortizados. Y a ésta última al pago al distribuidor de los daños y perjuicios derivados de su incumplimiento contractual. La Sentencia de Primera Instancia no concedió la indemnización por clientela solicitada por la demandada reconviniente.

Ambas partes interpusieron Recurso de Apelación, estimándose la pretensión de la demandada en relación con la indemnización por clientela y condenó a la demandante al pago de 30.420,58 €, señalando lo siguiente: “Es indudable que la actividad comercial de Cervigal ha generado, al cabo de los años, un cúmulo de clientes a los que proveía de la cerveza fabricada por Warsteiner, por tanto, no sólo contribuyó, mediante su actividad de distribución, a introducir la marca en la zona, sino que creó y mantuvo una clientela. (…) Ningún inconveniente hay en la aplicación analógica del art. 28 de la Ley 12/1992, del 27 de mayo, sobre contrato de agencia. Ocurre, ciertamente, que no conocemos las ganancias obtenidas durante los últimos cinco años para aplicar el criterio del precepto antes citado, como hemos dicho, no podemos tomar en consideración las referencias de cuadros sinópticos o exposiciones de Cervigal no verificadas por prueba objetiva. En el caso del lucro cesante no se trataba de no poder cuantificar las ganancias dejadas de obtener, sino de que no podíamos afirmar siquiera el presupuesto primero (ganancia no obtenida). Pero, ahora, partimos de un dato real que tenemos por cierto que es la efectiva generación de una clientela que, al menos, hay que entender que en parte continuará, por ello, sería injusto no reconocer compensación alguna por esa adquisición a favor de la actora, la falta de aquel dato referencial que contempla el art. 28 de la ley antes citada impedirá que se aplique al criterio legal, pero se paliará la omisión de toda reparación si se fija un mínimo que se estima prudencialmente habría de estar en todo caso en el ámbito de la indemnización que se hubiera reconocido de constar el dato de las ganancias del último quinquenio.”

En primer lugar, el Tribunal Supremo ha establecido lo siguiente en relación con la posible aplicación analógica del art. 28 LCA al contrato de distribución: “(…) esta sala, entre otras, en la doctrina contenida en la STS 569/2013, de 8 de octubre, ha destacado que en los casos de extinción de un contrato de concesión o distribución, supuesto aquí enjuiciado, la aplicación analógica del art. 28 LCA no puede obedecer a criterios miméticos o de mero automatismo. Sin que ello suponga que resulte improcedente, en todo caso, la referida aplicación analógica. En el presente caso, la sentencia de la Audiencia entiende acreditado que la actividad comercial desplegada por Cervigal S.L. durante los años de la relación negocial no sólo contribuyó a introducir la marca de la referida cerveza en la zona de distribución, sino también a generar y mantener una clientela. Por lo que, en contra del criterio sustentado por la recurrente, la sentencia recurrida justifica correctamente la aplicación analógica del art. 28 LCA.”

Y, en relación con el cálculo de la indemnización la Sentencia señala: “En segundo lugar, sin perjuicio de lo expuesto, esta sala también ha reiterado la doctrina, contenida entre otras en las SSTS 569/2013, de 8 de octubre y 163/2016, de 16 de marzo, que cuando no existe previsión contractual sobre su determinación o liquidación, este potencial aprovechamiento por el concedente, respecto de la clientela generada o acrecentada gracias al esfuerzo del distribuidor, requiere de un necesario módulo o parámetro para calcular y concretar el alcance de la compensación pretendida, tal y como expresamente prevé el núm. 3.º del art. 28 LCA para la determinación de la compensación máxima exigible. Por lo que la concreción de la compensación pretendida no puede quedar justificada correctamente en atención a criterios de mera equidad, o a una interpretación amplísima de los criterios de fijación y concreción del daño indemnizable que establecen los arts. 1101 y 1108 CC.”

Por último, la Sala concluye: “En el presente caso, la sentencia recurrida se aparta de la jurisprudencia expuesta, pues pese a reconocer, coincidiendo con el criterio sostenido por la sentencia de primera instancia, que la demandada apelante no ha aportado, tal y como le incumbía, los datos de las ganancias obtenidas durante los últimos cinco años, acuerda conceder la indemnización por clientela por razones de «justicia» y concreta su contenido, según su prudente arbitrio, en 30.000 €; sin sujeción alguna a dato o módulo que permita su cálculo de un modo verificable y objetivable. En consecuencia, procede casar la sentencia recurrida en este extremo, y al asumir la instancia estimar en parte el recurso de apelación interpuesto por la demandante Warsteiner y desestimar el recurso de apelación interpuesto por la demandada Cervigal S.L.”

En Sacristán&Rivas Abogados prestamos asesoramiento tanto sobre la celebración de cualquier contrato de distribución como sobre las distintas vicisitudes que pueden plantearse durante su ejecución, incluida -por supuesto- una eventual resolución y las indemnizaciones que puedan generarse con motivo de la misma.

Sacristán&Rivas Abogados