La hipoteca tranquilidad de Banesto

La hipoteca tranquilidad de Banesto

El Tribunal Supremo a admite a trámite un recurso de casación sobre la hipoteca tranquilidad de Banesto

La Sala primera del Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de casación interpuesto por un consumidor contra la sentencia de noviembre de 2017 de la Audiencia Provincial de Santander, que estimó parcialmente el recurso de la entidad financiera, contra una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Santander, parcialmente favorable al consumidor. Por su parte, la Audiencia Provincial de Madrid también se pronunciará el 25 de junio en segunda instancia sobre una demanda colectiva. En primera instancia el juez dio la razón a los demandantes[1].

Banesto, hoy Banco Santander, durante el año 2007, comercializó un producto llamado Hipoteca Tranquilidad, como consecuencia de la subida de los tipos de interés. Este producto se lanza al mercado como una alternativa a la hipoteca tradicional, teniendo una cuota fija durante toda la vida de la misma. Utilizan un marketing inadecuado y engañoso en el nombre de la hipoteca, pues sugiere poco riesgo y despreocupación en la evolución de la misma, lo cual no es correcto Así, durante los diez primeros años presenta un interés fijo del 5,75% y a partir del año siguiente, la cuota se calcula mediante Euribor/IRPH, en algunos casos, + Diferencial, incluyendo una cuota creciente del 2 o del 2,5%.

La característica principal de esta hipoteca es que, de las cantidades abonadas a la entidad, se pagan intereses, pero no se amortiza el principal de la hipoteca, desconociendo el prestatario con antelación cuanto capital tendrá que devolver. La “hipoteca tranquilidad” es un producto específico de Banesto complejo y atípico. La cuota va aumentando progresivamente y resulta imposible saber cuál será la duración del préstamo, puesto que si el interés sube hay que pagar más y el número de cuotas y la duración aumentan, y viceversa en caso contrario. Como consecuencia, llegado el vencimiento de la hipoteca puede ocurrir que la prestataria debe pagar una parte de capital sin amortizar, montante que no podía conocer en el momento de la firma del contrato. Este tipo de hipotecas no son aptas para personas sin formación económico-financiera, o que no puedan conocer fácilmente las variables financieras que inciden en el coste del préstamo. No podemos olvidar que nos encontramos ante una operación con abundantes riesgos.

Sacristán&Rivas Abogados recomienda que, todos aquellos que hayan contratado una Hipoteca Tranquilidad, acudan cuanto antes a expertos cualificados para valorar sus posibilidades de defensa, previo estudio de las circunstancias del caso concreto, puedan plantearse la reclamación, estando este Despacho a su disposición a tales efectos.

Sacristán&Rivas Abogados

 

[1] https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/06/15/companias/1592172310_933100.html