Hipoteca multidivisa: Valoración judicial como instrumento complejo

Hipoteca multidivisa: Valoración judicial como instrumento complejo

Declarada la nulidad parcial del clausulado de una hipoteca multidivisa

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Getafe en Sentencia nº173/16 de 28 de septiembre, ha estimado la demanda interpuesta por Sacristán&Rivas Abogados en nombre de su cliente contra Banco de Santander, solicitando que se declarara la nulidad parcial del clausulado multidivisa por ser éste abusivo y al recalculo del principal del préstamo pendiente de amortizar. La entidad demandada se ha opuesto a esta pretensión alegando la inexistencia de abusividad en la hipoteca multidivisa, considerando que facilitó a sus clientes una información suficiente y adecuada.

En primer lugar, la Sentencia se pronuncia sobre el concepto y naturaleza de la hipoteca multidivisa, y, haciéndose eco de la Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de junio de 2015, considera a éstas un instrumento financiero derivado, señalando: “(…) la hipoteca multidivisa es, en tanto que préstamo un instrumento financiero. Es, además, un instrumento financiero derivado por cuanto que la cuantificación de la obligación de una de las partes del contrato depende de la cuantía que alcance otro valor distinto denominado activo subyacentes, que en este caso es una divisa extranjera. (…) La consecuencia de lo expresado es que la entidad prestamista está obligada a cumplir los deberes de información que le impone la citada Ley del Mercado de Valores.” No sólo debe atenderse a la LMV, sino también al RD 1/2007 de 16 de noviembre por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General para la defensa de Consumidores y Usuarios, pues los demandantes son consumidores.

En este sentido, la entidad financiera tiene el deber de proporcionar información adecuada y suficiente para que un cliente minorista, consumidor, comprenda el alcance y transcendencia jurídica y económica del producto que va a contratar y asegurarse de que lo ha entendido con la suficiente claridad con carácter previo a la contratación, estableciendo el juzgador lo siguiente: “Sobre esta base, el genérico deber de negociar de buena fe conlleva el más concreto de valorar los conocimientos y la experiencia en materia financiera del cliente, para precisar qué tipo de información ha de proporcionársele en relación con el producto de que se trata y, en su caso, emitir un juicio de conveniencia o de idoneidad y, hecho lo anterior, proporcionar al cliente información acerca de los aspectos fundamentales del negocio, entre los que se encuentras los concretos riesgos que comporta el instrumentos financiero que se pretende contratar (…)”

En cuanto al control de incorporación y transparencia, debemos señalar que las cláusulas multidivisa insertas en los contratos concertados con consumidores, deben redactarse de manera clara y comprensible, posibilitando el conocimiento real de su contenido no solo con caracteres tipográficos legibles y una redacción comprensible. Las condiciones generales podrán declararse abusivas si el defecto de transparencia provoca una alteración no del equilibrio objetivo entre precio y prestación, sino del equilibrio subjetivo del precio y prestación, esto es, de lo que se pudo representar el consumidor.

La Sentencia analiza la cláusula multidivisa objeto del procedimiento, llegando a la siguiente conclusión: “(…) no podemos concluir que su redacción sea lo suficientemente clara y compresible a fin de que el prestatario consumidor pudiese conocer con sencillez tanto la carga económica como jurídica que suponía el mecanismo multidivisa y los riesgos concretos asociados a su concreto y determinado funcionamiento que desde luego exceden a los propios de los préstamos hipotecarios a interés variable solicitados en euros. Al riesgo de variación del tipo de interés se añade el riesgo de fluctuación de la moneda y que pese a haber ido abonando las cuotas de amortización periódica, comprensivas de amortización del capital prestado y de pago de los intereses devengados desde la anterior amortización, puede ocurrir que pasados varios años, si la divisa se ha apreciado frente al euro, el prestatario adeude al prestamista un capital en euros mayor que el que su contravalor en euros le fue entregado al concertar el préstamo; tal y como ha ocurrido en este caso. (…) del informe pericial aportado por la actora se desprende que no se dio a los actores información previa al contrato ya que no existió período precontractual ni se les entregó folleto informativo u oferta vinculante (…)”

En relación con el perfil de los demandantes y su experiencia en productos de riesgo, se establece que: “el informe pericial aportado junto a la demanda (…) concluye que los hoy actores tienen un nivel de estudios de bachillerato y graduado escolar, que no tienen profesiones relacionadas con los mercados financieros (…), que era su primera operación con hipotecas multidivisas y no atesoraban experiencia relevante con productos de riesgo y de naturaleza similar al tiempo de la contratación y que no conocen términos inherentes al funcionamiento de la cláusula multidivisa.”

Por último, en relación con la testifical de los empleados de la entidad, que era el director de la sucursal, señala el juzgador que, sin existir otra constatación objetiva de la información que no sea su declaración, “no puede justificar per se su realidad, habida cuenta de la declaración de dependencia con la entidad demandada (…) pues se trata de una prueba unilateral y subjetiva de la entidad bancaria.”

Sacristán&Rivas Abogados recomienda que, a la vista de la jurisprudencia reciente, todos aquellos que tengan una hipoteca multidivisa, acudan cuanto antes a expertos cualificados para valorar sus posibilidades de defensa, previo estudio de las circunstancias y antecedentes, estando este Despacho a su disposición a tales efectos.

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Sacristán&Rivas Abogados. Especialistas en Derecho Bancario y Productos Financieros