El Tribunal Supremo vuelve a pronunciarse sobre las hipotecas con cláusula multidivisa

El Tribunal Supremo vuelve a pronunciarse sobre las hipotecas con cláusula multidivisa

El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre la nulidad parcial de las hipotecas con cláusulas multidivisa, confirmando su pronunciamiento anterior

En Sentencia nº599/2018 de 31 de octubre de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre la nulidad parcial del clausulado multidivisa y sus consecuencias. El 31 de octubre de 2006, la Caixa Catalunya, hoy BBVA y los consumidores, concertaron un préstamo con garantía hipotecaria con una duración de 30 años. En la Escritura se hizo constar que el capital del préstamo ascendía a 229.293,35 francos suizos, equivalentes a 143.000 euros. El contrato de préstamo contenía una cláusula denominada «opción multidivisa» por la cual el prestatario podría satisfacer la cuota correspondiente en euros o en una de las divisas alternativas previstas. Poco después de concertar el préstamo, la empleada de Caixa Catalunya que atendía a los demandantes les recomendó cambiar de divisa, del franco suizo al yen japonés, lo que estos hicieron. Durante dos años, los demandantes pagaron por la amortización del préstamo unas cantidades inferiores a las que habrían pagado si el préstamo hubiera sido en euros y referenciado al Euribor. Con posterioridad no se produjo ningún otro aviso ni recomendación de cambio de divisa y la depreciación del euro frente al yen provocó el aumento considerable del importe de las cuotas de amortización del préstamo. Las dificultades para pagar las cuotas, pues la situación económica de los demandantes empeoró, hizo que tuvieran que pedir otro préstamo hipotecario a Caixa Catalunya por 16.000 euros en marzo de 2011. El 31 de julio de 2013, pasados casi siete años desde la concertación del préstamo en divisas, la equivalencia en euros del capital pendiente de amortizar superaba el importe en euros recibido cuando suscribieron el préstamo.

Los prestatarios, consumidores, interpusieron una demanda contra la entidad prestamista el 30 de diciembre de 2013, solicitando como pretensión principal, la declaración de nulidad parcial del préstamo hipotecario en las cláusulas relativas a la denominación en divisa y al cambio de divisa y la declaración de que el importe adeudado era el resultado de reducir el capital prestado en euros en la cantidad ya amortizada en concepto de principal y de intereses. Como segundo fundamento de la nulidad parcial, la demanda consideraba que la cláusula multidivisa vulnera la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y la Ley sobre Condiciones Generales de la Contratación, porque no cumple los requisitos de concreción, claridad, sencillez, respeto al equilibrio y buena fe y conlleva, además, la asunción ficticia de los riesgos inherentes al producto, la falta de claridad y transparencia sobre los efectos de la cláusula y la previsión de causas de resolución anticipada por efecto del riesgo de cambio que solo se establecen a favor de la entidad bancaria. Por último, se alegaba como causa de nulidad parcial el dolo omisivo de la entidad bancaria y el error invalidante en el consentimiento prestado por los demandantes, al amparo de lo establecido en los artículos 1265, 1266 y 1269 y concordantes del Código Civil. De manera subsidiaria, se ejercitaba una acción de resolución contractual por incumplimiento de las obligaciones de diligencia y buena fe de la entidad bancaria, con la que se pretendía la condena a Caixa Catalunya a indemnizar, en concepto de daños y perjuicios, la pérdida patrimonial sufrida sobre los criterios establecidos en la prueba pericial aportada con la demanda. La última de las acciones ejercitadas subsidiariamente, pretendía la condonación de una parte de la deuda en aplicación de la cláusula rebus sic stantibus.

El Juzgado de Primera Instancia desestimó las primeras pretensiones y estimó una subsidiaria, por la que condenó al banco demandado a indemnizar a los demandantes en 15.000 euros por el incumplimiento contractual consistente en la infracción del deber de información, tanto en el momento de la contratación como durante el desenvolvimiento del contrato, al no haber avisado a los prestatarios de la conveniencia del cambio de divisa. Los demandantes apelaron la sentencia del Juzgado de Primera Instancia para que se estimaran sus pedimentos principales. El banco demandado también apeló la sentencia y solicitó que se desestimara totalmente la demanda. La Audiencia Provincial desestimó el recurso de apelación de los demandantes y estimó el recurso de apelación del banco demandado, por lo que revocó la sentencia del Juzgado de Primera Instancia y desestimó totalmente la demanda. Así las cosas, los demandantes han interpuesto contra esta sentencia un recurso extraordinario por infracción procesal, que han basado en dos motivos, y un recurso de casación, que han basado en cinco motivos.

Sobre si las cláusulas multidivisa son o no condiciones generales de la contratación la Sala señala: “De aceptar el razonamiento del banco recurrido se llegaría al absurdo de negar en todo caso el carácter de condiciones generales a las cláusulas de los contratos predispuestos por los empresarios para la contratación en masa cuando fuera el cliente el que acude al establecimiento a interesarse por el producto y ha examinado las ofertas de otros competidores, lo que es frecuente en los sectores en los que hay un consenso sobre el carácter de condiciones generales de las cláusulas utilizadas en los contratos suscritos entre el empresario y el cliente, como es el caso de los contratos bancarios, de seguros, suministro eléctrico o telefonía. (… )que se haya negociado la cantidad, en euros, por la que se concedía el préstamo (…), el plazo de devolución, incluso la presencia del elemento «divisa extranjera» que justificaba un interés más bajo de lo habitual en el mercado para los préstamos en euros (…), no supone que haya sido objeto de negociación la redacción de las cláusulas del contrato y, en concreto, el modo en que operaba ese elemento «divisa extranjera» en la economía del contrato (tipos de cambio de la entrega del capital, del reembolso de las cuotas y del cambio de una divisa a otra, repercusiones concretas del riesgo de fluctuación de la divisa, recálculo de la equivalencia en euros del capital denominado en divisas según la fluctuación de esta, consolidación de la equivalencia en euros, o en la otra divisa escogida, del capital pendiente de amortizar, con la revalorización derivada de la fluctuación de la divisa, en caso de cambio de una divisa a otra, etc.) y en la posición jurídica y económica que cada parte asumía en la ejecución del contrato.”

En relación con el control de transparencia de las cláusulas relativas a la denominación del préstamo en divisa y al cambio de divisa, señala la Sentencia: “La Audiencia Provincial ha aplicado un criterio incorrecto. Considera que los riesgos fundamentales de un préstamo hipotecario en divisas de los que debe ser informado un cliente coinciden sustancialmente con los de un préstamo hipotecario normal; que el riesgo de este préstamo (…), es la variación del tipo de cambio entre el euro y la divisa elegida, y que de ese riesgo no puede aducirse ignorancia,(…)bastaba con una mínima diligencia para desvirtuarlo mediante la lectura de cualquier periódico, que informa sobre las fluctuaciones de las divisas; y porque la Audiencia considera suficiente la información que previamente se le había suministrado en Bankinter, cuando el examen de la documentación que contiene tal información muestra con claridad que no se les informó de ninguno de los riesgos relevantes de este tipo de préstamo (…). Y, en contra de lo afirmado por la Audiencia Provincial, concurre la asimetría en la información entre las partes, puesto que mientras que el profesional predisponente, el banco, es conocedor de los riesgos específicos que entraña la concertación del préstamo en divisas, el consumidor medio no los conoce adecuadamente en toda su extensión. (…) En el presente caso, no existió esa información precontractual necesaria para que los prestatarios conocieran adecuadamente la naturaleza y riesgos vinculados a las cláusulas relativas a la divisa en que estaba denominado el préstamo. Caixa Catalunya no les entregó ninguna información por escrito sobre estos riesgos con anterioridad a la suscripción del préstamo, pues las gestiones fueron telefónicas. No hay prueba de que las informaciones verbales fueran más allá de advertencias genéricas sobre el riesgo de fluctuación de la divisa. No hay prueba de que se les entregara con la antelación exigida la oferta vinculante. Requerida Caixa Catalunya para que la aportara al proceso, no lo hizo, y el hecho de que en la escritura pública se afirmara la coincidencia de las condiciones de la escritura con la oferta vinculante (…)no prueba que la misma hubiera sido entregada a los demandantes con la debida antelación (…)”

Finalmente, concluye la Sala lo siguiente: “La información omitida era fundamental para que los demandantes hubieran valorado si les interesaba concertar el nuevo préstamo, apenas unos meses después de haber concertado un préstamo hipotecario «ordinario» en euros a un tipo de interés superior al que inicialmente tuvo el préstamo multidivisa, pero en el que no existía ese riesgo de fluctuación de la divisa, o suscribir un nuevo préstamo hipotecario, en la modalidad «multidivisa», para cancelar el anterior. Además, de haber mantenido el anterior préstamo, se hubieran ahorrado los gastos en que incurrieron al concertar el nuevo préstamo hipotecario. Como afirmamos en la anterior sentencia 608/2017, de 15 de noviembre, la falta de transparencia de las cláusulas relativas a la denominación en divisa del préstamo y la equivalencia en euros de las cuotas de reembolso y del capital pendiente de amortizar, no es inocua para el consumidor sino que provoca un grave desequilibrio, en contra de las exigencias de la buena fe, puesto que, al ignorar los graves riesgos que entrañaba la contratación del préstamo, no pudo comparar la oferta del préstamo hipotecario multidivisa con las de otros préstamos, o con la opción de mantener el préstamo que ya tenían concedido y que fue cancelado con lo obtenido con el préstamo multidivisa, que originó nuevos gastos a los prestatarios, a cuyo pago se destinó parte del importe obtenido con el nuevo préstamo.”

Sacristán&Rivas Abogados recomienda, como consecuencia de los pronunciamientos del Tribunal Supremo, a los afectados revisar las préstamos contratados, y que acudan, cuanto antes, a expertos cualificados en la materia, para solicitar la realización de un análisis individualizado y exhaustivo del caso concreto, estando este Despacho especializado en la materia y a su disposición a tales efectos.

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