Preferentes de Bankinter: El T.S. vuelve a pronunciarse sobre el inicio del cómputo del plazo de caducidad

Preferentes de Bankinter: El T.S. vuelve a pronunciarse sobre el inicio del cómputo del plazo de caducidad

El T.S. descarta la tesis de Bankinter sobre la caducidad de la acción.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado, en Sentencia nº 130/2017 de 27 de febrero, de nuevo sobre el inicio del cómputo del plazo de caducidad de la acción de anulabilidad por error vicio en el consentimiento de la orden de compra de varias preferentes. Bankinter presenta recurso de casación basado en un único motivo, alegando que la acción estaría caducada puesto que el cliente tuvo conocimiento de la naturaleza y riesgos del producto desde el primer estadillo que se le remitió en agosto de 2006.

En primer lugar, debemos recordar que la doctrina señala que el momento inicial no es nunca anterior al cumplimiento del contrato, que no tendrá lugar hasta que se han cumplido íntegramente las obligaciones de las partes, por lo que el cómputo del plazo para el ejercicio de la acción de nulidad, en ningún caso podría ser anterior a la fecha anteriormente indicada. Con respecto a esta cuestión, se ha pronunciado siguiendo la línea indicada, el TS en Sentencia del Pleno de 12 de enero de 2015, en la que se afirma que el plazo empezará a contar en el momento de la consumación, cuando se tenga un completo y cabal conocimiento del resultado de la misma y no en el momento de la perfección del contrato. Así las cosas, debemos señalar que el art. 1301 del Código Civil es claro en cuanto al momento inicial del plazo de cuatro años para la caducidad de la acción de nulidad en los supuestos de error, dolo o intimidación: el momento de la consumación. Estas nuevas interpretaciones son contrarias al principio pro actione , debiendo destacar la STC, Sala 2ª, de 29 enero 2001 relativa al derecho de acceso a la jurisdicción, apuntando: “(…), toda vez que, como ha significado la reciente STC 63/1999, de 26 de abril EDJ 1999/6887 ,el principio “pro actione” opera en este caso sobre los presupuestos procesales establecidos legalmente para el acceso a la justicia, impidiendo que determinadas interpretaciones y aplicaciones de los mismos eliminen u obstaculicen injustificadamente el derecho a que un órgano judicial conozca y resuelva en Derecho sobre la pretensión a él sometida”.

Como resultado de esta doctrina, el Tribunal Supremo vuelve a pronunciarse sobre esta cuestión en el marco de la acción de anulabilidad por error vicio en el consentimiento de la orden de compra de varias preferentes de Bankinter, señalando en relación con la tesis sostenida por la entidad recurrida: “La remisión por Bankinter a la demandante de estadillos en los que, en los primeros meses, aparecía una pequeña variación en el valor de las preferentes (en unos casos a la baja y en otros al alza) respecto de la cantidad que pagó la cliente no tiene entidad suficiente para ser considerado como un evento que permita la comprensión real de las características y riesgos del producto complejo adquirido por medio de un consentimiento viciado por el error y, por tanto, deba ser tomado en consideración como momento inicial del plazo para ejercitar la acción de anulación de los contratos. Como reconoce la recurrente, no fue hasta el año 2008 cuando se produjo el desplome en el valor de las participaciones preferentes, que puede considerarse como el evento que permitió a la demandante ser consciente del error en que había incurrido sobre la naturaleza y los riesgos reales de los productos comercializados por Bankinter.”

Además, en el caso analizado por la Sala, no resulta relevante cuál es el inicio del cómputo del plazo, puesto que ha de tener en cuenta no la fecha de interposición de la demanda, sino la de las diligencias preliminares, por lo que, en ningún caso, la acción se encontraría caducada, apuntando la Sentencia: “5.- En todo caso, como argumento de refuerzo, la acción no podría considerarse caducada porque, cualquiera que fuera el momento inicial del plazo de caducidad (la emisión de las órdenes de compra, la remisión de los primeros estadillos, el desplome del valor de las preferentes), dicho plazo finalizó no cuando se interpuso la demanda, sino cuando se presentó la solicitud de diligencias preliminares previas a la demanda, a las que se opuso la demandada. (…) 6.- Dado que las órdenes de compra fueron emitidas en julio de 2006 y las diligencias preliminares previas a la interposición de la demanda fueron solicitadas en febrero de 2010, la acción nunca podría haberse considerado caducada.”

Sacristán&Rivas Abogados recomienda que, atendiendo a la reciente jurisprudencia de nuestro Tribunal Constitucional, de nuestro Tribunal Supremo y de las Audiencias Provinciales, la literalidad del art. 1301 CC y nuestra mejor Doctrina, revisen las contrataciones efectuadas en esta materia, y acudan cuanto antes a expertos cualificados en la materia, teniendo en cuenta que el dies a quo del cómputo del plazo de caducidad de la acción de nulidad por vicio en el consentimiento en la contratación de productos financieros complejos, deberá empezar a contarse desde el momento de la consumación del contrato, para la realizar un estudio del caso concreto y valorar las posibilidades de reclamación, si así interesa, estando este Despacho a su disposición a tales efectos.

Sacristán&Rivas Abogados

Sacristán&Rivas Abogados. Especialistas en Derecho Bancario y Productos Financieros