El Tribunal Supremo cierra el debate y señala que el dies a quo de la acción de nulidad es la fecha de vencimiento de un producto financiero

El Tribunal Supremo cierra el debate y señala que el dies a quo de la acción de nulidad es la fecha de vencimiento de un producto financiero

La Sala ha establecido que entender que el cómputo del plazo del ejercicio de la acción de nulidad debe comenzar en un momento anterior al vencimiento de un producto financiero es contrario a la literalidad del art.  1.301 del CC.

El Pleno del Tribunal Supremo en Sentencia nº89/2018 de 19 de febrero se ha pronunciado sobre el inicio del cómputo del plazo de la acción anulabilidad por error vicio en el consentimiento en la contratación de varios Swaps por una Sociedad Anónima y Banco Santander.

En primer lugar, conforme establece el art. 1.301 del Código Civil, en los supuestos de error, dolo o falsedad de la causa, el plazo de cuatro años empezará a correr, desde la consumación del contrato. No puede confundirse como pretenden algunas entidades financieras al invocar la excepción de caducidad de la acción de anulabilidad, la fecha de la perfección del contrato, con la de su consumación. Con respecto a esta cuestión, ya se pronunció el Tribunal Supremo en la STS nº 769/2014 de 12 de enero de 2015[1], afirmando que el plazo empezará a contar en el momento de la consumación, cuando se tenga un completo y cabal conocimiento del resultado del producto financiero y no en el momento de la perfección del contrato. Esta última idea, ha sido utilizada, recurrentemente en los tribunales, como argumento para justificar que el inicio del cómputo del plazo debe adelantarse a un momento anterior al vencimiento del producto, incumpliendo la literalidad de lo dispuesto en el art. 1.301 del Código Civil.

En particular, en el caso de los swaps el Tribunal Supremo ha emitido varios pronunciamientos sobre el plazo de caducidad, señalando que éste debía a empezar a contarse cuando el cliente tuviera un completo y cabal conocimiento del producto contratado (STS nº 435/2016 de 29 de junio). En la Sentencia nº 436/2017 de 12 de julio, matizó los pronunciamientos anteriores, en términos, que resultaron sorprendentes y pusieron de manifiesto una grave inseguridad jurídica creada por esta nueva Doctrina, estableciendo el dies a quo para el cómputo del plazo de la acción de anulabilidad por vicio en el consentimiento, en el momento en el que el cliente percibe la primera liquidación negativa, lo que aleja cualquier interpretación del concepto de consumación que es el criterio legal que debería inspirar, en todo caso, cualquier criterio interpretativo al efecto. Entendemos que este criterio no se ajusta a la literalidad del art. 1.301 CC y es erróneo, toda vez, que no puede aplicarse de forma generalizada a todos los productos y a todos los contratos de swap. Debemos recordar, que en un contrato de larga duración no puede entenderse que con la primera liquidación negativa el cliente pudiera tener un conocimiento cabal del producto contratado.

Pues bien, como consecuencia de la inseguridad jurídica creada por la ya comentada jurisprudencia creada en torno al inicio del cómputo del plazo de la acción de nulidad por error vicio en el consentimiento, el Tribunal Supremo en Pleno ha querido cerrar el debate con la Sentencia nº89/2018 de 19 de febrero. En este pronunciamiento,  la Sala señala: “Mediante una interpretación del art. 1301.IV CC ajustada a la naturaleza compleja de las relaciones contractuales que se presentan en el actual mercado financiero, la doctrina de la sala se dirige a impedir que la consumación del contrato, a efectos de determinar el momento inicial del plazo de ejercicio de la acción de anulación del contrato por error o dolo, quede fijada antes de que el cliente haya podido tener conocimiento de la existencia de dicho error o dolo. De esta doctrina sentada por la sala no resulta que el cómputo del plazo de ejercicio de la acción deba adelantarse a un momento anterior a la consumación del contrato por el hecho de que el cliente que padece el error pueda tener conocimiento del mismo, lo que iría contra el tenor literal del art. 1301.IV CC, que dice que el tiempo para el ejercicio de la acción empieza a correr «desde la consumación del contrato».

En relación con la contratación de swaps establece la Sentencia: “En el contrato de swap el cliente no recibe en un momento único y puntual una prestación esencial con la que se pueda identificar la consumación del contrato, a diferencia de lo que sucede en otros contratos de tracto sucesivo como el arrendamiento (respecto del cual, como sentó la sentencia 339/2016, de 24 de mayo , ese momento tiene lugar cuando el arrendador cede la cosa en condiciones de uso o goce pacífico, pues desde ese momento nace su obligación de devolver la finca al concluir el arriendo tal y como la recibió y es responsable de su deterioro o pérdida, del mismo modo que el arrendador queda obligado a mantener al arrendatario en el goce pacífico del arrendamiento por el tiempo del contrato). En los contratos de swaps o «cobertura de hipoteca» no hay consumación del contrato hasta que no se produce el agotamiento o la extinción de la relación contractual, por ser entonces cuando tiene lugar el cumplimiento de las prestaciones por ambas partes y la efectiva producción de las consecuencias económicas del contrato. Ello en atención a que en estos contratos no existen prestaciones fijas, sino liquidaciones variables a favor de uno u otro contratante en cada momento en función de la evolución de los tipos de interés. Así, en el caso que da lugar al presente recurso, el cliente recibía trimestralmente el euríbor fijado al principio de cada periodo trimestral a cambio de pagar anualmente un tipo fijo, excepto si el euríbor superaba determinado nivel o barrera, en cuyo caso el cliente pagaba el euríbor menos un diferencial fijado en un 0,10%. El resultado positivo o negativo de las liquidaciones dependía para cada período de liquidación y alcanzaron resultados diversos en cada uno de los años de vigencia del contrato, tal y como ha quedado reflejado en los antecedentes recogidos en el primer fundamento jurídico de esta sentencia.”

Sacristán&Rivas Abogados recomienda, como consecuencia de la Doctrina establecida por el Pleno del Tribunal Supremo, a todos aquellos que hayan adquirido Swaps o cualquier otro producto financiero, acudir, cuanto antes, a expertos cualificados en la materia, para la realización de un análisis previo sobre el caso concreto y un estudio sobre las posibilidades de defensa, si resulta conveniente, pues podría ocurrir que, como consecuencia de las discrepancias existentes sobre la existencia o no de caducidad, se hubiera desistido de iniciar acciones judiciales que, al amparo, de la nueva doctrina, pudieran resultar viables, poniendo a su disposición la experiencia de este Despacho ante los Tribunales, a tales efectos.

Sacristán&Rivas Abogados

Abogados Derecho Bancario y Productos Financieros Complejos

[1] PÉREZ GUERRA, C.: “El inicio del cómputo del plazo de caducidad de la acción de nulidad por vicio en el consentimiento (en particular en la contratación de productos financieros)”. Revista de Derecho Bancario y Bursátil. Octubre- Diciembre 2017.