Crowdfunding: Aspectos generales de la financiación colectiva

Crowdfunding: Aspectos generales de la financiación colectiva

Conceptos y régimen jurídico aplicable

En la última década se han desarrollado en nuestro país distintas modalidades de financiación alternativa a la tradicional para llevar a cabo iniciativas empresariales y profesionales. Entre ellas, una que adquiere cada vez más popularidad es el conocido como “crowdfunding”, sobre el cual realizaremos una serie de publicaciones en este blog a partir de la presente.

El crowdfunding, desde el punto de vista jurídico, no tiene un significado concreto. Esto es, no es traducible a una figura jurídica concreta. Se trata, más bien, de una palabra “marketiniana”, con la que se hace referencia a la financiación por una pluralidad de personas (el crowd) de un concreto proyecto anunciado en una página web. Este último elemento, Internet, es el que se encuentra detrás del auge y desarrollo del crowdfunding a nivel internacional, por cuanto permite que cualquier persona, con independencia del lugar en el que se encuentra, pueda conocer proyectos anunciados en otros países y financiarlos.

Un elemento clave de Internet es, también, la conocida como “plataforma de crowdfunding”, que es la página web de la que es titular una persona física o jurídica a través de la cual se presentan los proyectos, se realizan las aportaciones y realiza la labor de intermediación entre promotores y el crowd.

Jurídicamente, lo relevante es cómo se estructura la financiación, por cuanto de ello dependerán los derechos y obligaciones de las partes. Así, en líneas generales, cualquier forma de financiación que se pueda efectuar por una pluralidad de personas y canalizarla a través de Internet puede encontrar acomodo dentro del término “crowdfunding”. No existe, por tanto, un listado cerrado de clases de crowdfunding, sin perjuicio de que existan algunas modalidades que han tenido una mayor incidencia como son las donaciones, las “recompensas”, los préstamos (crowdlending) o los aumentos de capital (equity crowdfunding), y que podamos hacer una diferencia entre las modalidades de financiación en crowdfunding dependiendo de si la aportación económica por el crowd se hace como inversión o no.

Esta diferencia es la que ha sido tenida en cuenta en distintos Estados a la hora de legislar al respecto, como ha sido el caso de Estados Unidos, Italia, Reino Unido o España, donde nuestra Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial (en adelante, LFFE), se centra exclusivamente en tres tipos de financiación como son el equity, los préstamos, y la emisión de obligaciones. No obstante, esta norma debe completarse con otras que también son aplicables, como es el caso de la Ley de Sociedades de Capital. Para las modalidades no incluidas aquí, habrá de atenderse a la concreta naturaleza de la relación jurídica para determinar cuál es el Derecho aplicable, como pueden ser el Código de Comercio, el Código Civil, la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico, la normativa de protección de datos, propiedad industrial, o la normativa de consumidores, sin obviar las leyes tributarias que también se aplicará dependiendo del tipo de crowdfunding y de quienes sean los sujetos que participan.

Pero no sólo existe normativa específica en diferentes Estados, sino que también a nivel del Derecho comunitario existe una referencia especialmente importante como es el Reglamento (UE) 2020/1503 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 7 de octubre de 2020, relativo a los proveedores europeos de servicios de financiación participativa para empresas, y por el que se modifican el Reglamento (UE) 2017/1129 y la Directiva (UE) 2019/1937, que también será objeto de futuros comentarios en este blog.

En definitiva, como puede deducirse de estos aspectos generales, nos encontramos ante un marco de especial interés para muy diferentes sujetos (promotores de proyectos, titulares de plataformas, personas que realizan sus aportaciones…), que obliga a tratarlo con especial cuidado jurídico. En este sentido, desde SACRISTÁN & RIVAS ABOGADOS les comunicamos que el crowdfunding es una de nuestras líneas de especialización, contando con profesionales con una sólida y acreditada experiencia en el sector, estando a su disposición al respecto.

 

Sacristán&Rivas Abogados