La ESMA resalta la importancia de la normativa MiFID II en su informe anual

La ESMA resalta la importancia de la normativa MiFID II en su informe anual

El pasado 15 de junio la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés), publicó su Informe Anual del año 2015[1]. Debemos recordar, que la ESMA se creó hace cinco años con el objetivo de asegurar un sistema financiero más fuerte. Lo cierto es que, durante este tiempo, se ha elaborado el mayor proyecto de regulación financiera de la última década en la Unión Europea. Y en este contexto, se enmarca la nueva Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros, MiFID II. El presidente de la ESMA, Steven Maijor, ha señalado que esta normativa no debe ser subestimada, puesto que va arrastrar a la mayor parte de los productos de los mercados extrabursátiles a un régimen regulatorio. Además, apunta que la MiFID II se encuentra en el centro de un programa reformador que ha surgido tras la crisis de los mercados y que es el fruto de un trabajo duro de la Institución durante los dos años, cuyo objetivo es incrementar la resistencia y transparencia. No podemos olvidar, que, actualmente, gran parte de la negociación de los valores de Renta Fija y de Derivados se lleva a cabo fuera de los mercados organizaos, como es el caso de los OTC (Over The Counter). Como consecuencia, existe una mayor opacidad en relación a la formación de precios y la supervisión de la actividad, así la normativa MiFID II trata de promover la estabilidad financiera y mejorar el funcionamiento de los mercados, incrementando la transparencia exigible a los participantes en los mercados y la coordinación entre supervisores, abordando las deficiencias organizativas y de control. Por otra parte, y en aras de proteger al inversor la Directiva introduce medidas que pueden ser agrupadas en tres grandes grupos: ampliación del ámbito de aplicación, refuerzo de los requisitos organizativos exigidos a las entidades y un refuerzo de las normas de conductas. Para asegurar esta protección del inversor, la normativa confiere nuevos poderes a los Supervisores nacionales y a los europeos, que podrán restringir e incluso prohibir la comercialización de determinados productos. Además, otro de los temas tratados por la nueva normativa, es la obligación que tendrá el personal que trabaja en las entidades y que ofrecen consejos de inversión, de acreditar un determinado nivel de conocimiento, tal y como ha desarrollado la ESMA en las Directrices para la evaluación de conocimientos y competencias de los empleados de banca, que entrará en vigor el tres de enero de 2017. La MiFID II obligará a una comercialización de los productos más clara, tratando de evitar las malas praxis por parte de las entidades que se han cometido hasta ahora, delimitando la responsabilidad que asumen en la distribución. Además, establece un nuevo modelo en el sistema de comisiones apuntando la normativa que sólo podrán recibir una parte de las comisiones que pagan los inversores, los intermediarios que verdaderamente acrediten que han aportado un valor añadido a la operación a través de un buen asesoramiento. La ESMA, que ha focalizado su trabajo durante el último año en la MiFID II, ha publicado guías en relación a los productos financieros complejos y las instrucciones a seguir a la hora de ofrecérselos a los clientes.

El Informe Anual señala que los objetivos de la Autoridad Europea en el año 2015 fueron; la protección del inversor reforzando sus derechos e informando sobre sus responsabilidades, el ordenamiento de los mercados promoviendo la integridad, transparencia y eficiencias en las estructuras, y, por último, la estabilidad financiera a través de la elaboración de un sistema para situaciones de estrés y escenarios adversos. Por otra parte, la Institución ha trabajado en la monitorización y análisis de los riesgos con el objetivo de detectar vulnerabilidades en el sistema, alertando a los inversores sobre el impacto sistémico que podría tener actividades derivadas del banking shadow. ESMA ha desarrollado Estándares Técnicos de Implementación (ITS, por sus siglas en inglés), que trata de crear un reglamento único con el objetivo de proteger al inversor.

 

[1] https://www.esma.europa.eu/press-news/esma-news/esma-publishes-annual-report-2015

 

Sacristán&Rivas Abogados

Sacristán&Rivas Abogados. Especialistas en Derecho Bancario y Productos Financieros