Estimada la primera demanda colectiva por falsedad en el folleto de la OPS de Bankia

Estimada la primera demanda colectiva por falsedad en el folleto de la OPS de Bankia

El Juzgado de Primera Instancia nº10 de Madrid estima la demanda colectiva presentada por Sacristán&Rivas Abogados en nombre de varios clientes, solicitando que se condenara a Bankia a la nulidad de la orden de suscripción de acciones.

La demanda fue inicialmente inadmitida a trámite por entender el juzgador de primera instancia, que no cabía la acumulación de acciones, recurriendo Sacristán&Rivas Abogados esta decisión ante la Audiencia Provincial de Madrid que estimó el recurso, entendiendo que cabía la acumulación de acciones porque existía una razón jurídica común, pues los actores comparten algunos hechos, como es la información no ajustada a la realidad facilitada por la demandada y destacando además que “En definitiva, el  negocio de suscripción por parte de todos los actores responde a la misma estructura jurídico-fáctica y los hechos en que se fundamentan las diversas pretensiones acumuladas no son en lo esencial diferentes, sino por el contrario sustancialmente iguales por lo que consideramos concurre el nexo común a todas las acciones que justifica y determina la procedencia de la acumulación”.

Como bien es sabido, el objeto de la controversia versa sobre si la información reflejada en el folleto informativo de la OPS de julio de 2011, fue incorrecta e inveraz, dando una apariencia de solvencia que no era real. Sacristán&Rivas Abogados en nombre de sus clientes, ha defendido que los datos incorporados en el folleto informativo, , no eran veraces, provocando en los suscriptores un error en el consentimiento, puesto que de haber conocido esta información nunca hubieran adquirido las acciones litigiosas.

Una vez devueltos los autos al juzgado y concluido el procedimiento en primera instancia, el Juzgado nº 10 de Madrid en Sentencia de 29 de enero de 2017 desestima la cuestión de prejudicialidad penal opuesta de contrario entendiendo que: “Las acciones entabladas (nulidad por error e incumplimiento de obligaciones) no exigen la premisa de que exista una falsedad documental o conducta falsaria de la emisora o sus administradores sino que basta para la protección civil con que los datos no sean veraces o se hayan omitido en el folleto datos determinantes de la imagen de solvencia de la entidad que hubieran sido relevantes y esenciales para la perfección del contrato.

La Sentencia en cuanto a la imagen de solvencia transmitida en el folleto informativo, apunta lo siguiente: “Existía por tanto una exigencia legal de veracidad y certidumbre por parte de la entidad emisora en la información dada en el resumen del folleto informativo entregado a los demandantes.. La entidad demandada en el folleto indicaba que el motivo de la oferta era reforzar los recursos propios, para realizar una aplicación adelantada de nuevos estándares internacionales y cumplir las exigencias de la legislación bancaria, que Bankia era la primera entidad financiera en términos de activos totales en España y dentro del apartado sobre información del emisor y cuadro correspondiente a la información financiera intermedia se atribuía al grupo unos resultados en el primer trimestre de 2011 de un beneficio pro forma (no auditado) de 91 millones de euros y de un beneficio consolidado de 35 millones de euros. (…) La información dada en el resumen del folleto por lo tanto evidencia una imagen de solvencia de la entidad que no se correspondía con los acontecimientos corridos con posterioridad en una entidad que tras haber salido a bolsa fue intervenida unos meses después. La emisión de acciones se realizó sin tener auditadas sus cuentas conforme una información pro forma consolidada, en la que se proyectaba solvencia y beneficios en el folleto de emisión y si bien esto se indicaba en el resumen del folleto de emisión, también se aportaba una información que suplía las cuentas, que proyectaba una imagen de solvencia y beneficios que luego fueron desmentidos cuando, al auditarse las cuentas anuales (3.030 millones de pérdidas).”Esta situación provocó que los clientes, sin saberlo, suscribieran acciones de una entidad que no era solvente, y como consecuencia, les provocó la pérdida casi total de su inversión.

Ante las alegaciones opuestas por Bankia, el juzgador señala lo siguiente: “El hecho de que en el folleto informativo se indicaran una serie de riesgos generales como el que se derivaba de la complejidad de la integración de siete cajas de ahorro y que los beneficios y sinergias de dicha integración no se correspondieran con los esperados, los riesgos derivados de la falta de historia operativa y financiera de Bankia como grupo integrado, o de la exposición al mercado inmobiliario español, como los que se indica en el folleto, no justifican la disparidad tan grande en los resultado de sus cuentas cuando estas fueron reformuladas en mayo de 2012. Tampoco está justificada ni la necesidad de intervención de la entidad ni de inyección de dinero público con la evolución del sector inmobiliario dado el escaso margen de tiempo desde la salida a bolsa hasta la intervención y a la vista de que los datos contables ofrecidos en el folleto informativo para un período determinado fueron rectificados de forma notable. Por muy negativa que fuera la coyuntura económica desde la salida a Bolsa de la demanda no parece razonable que ese fuera el motivo de pasar de informar de beneficios a ser intervenido, sino más bien la propia situación financiera y contable de la entidad que ya existía cuando la entidad salió a Bolsa.”

Por lo tanto, el Juzgado de Primera Instancia nº 10 de Madrid estima la demanda colectiva interpuesta por Sacristán&Rivas Abogados declarando la nulidad de los contratos de suscripción de las acciones y condenando a Bankia a la devolución del principal de la inversión más los intereses legales desde la suscripción hasta el momento del pago, más el pago de las costas del procedimiento.

Sacristán&Rivas Abogados

Sacristán&Rivas Abogados. Especialistas en Derecho Bancario y Productos Financieros